martes, 24 de marzo de 2015

Honradez y desprotección

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Creo que fue en la adolescencia  y a través del cine cuando, por vez primera,  tuve conocimiento de que  había situaciones  en las que los ciudadanos podían gozar de  seguridad y protección especial por parte del Estado si, dado el caso, optaban por testificar y colaborar con la policía y la administración de Justicia  en determinados procesos  penales.  Testigo protegido, es como suele denominarse a la figura  con riesgo de sufrir represalias de cierta entidad por  mantener una cooperación judicial.  Pues bien, después de ver un programa de televisión en el que se describían múltiples casos de corrupción política destapados en ayuntamientos distribuidos a lo largo y ancho de la geografía española, y teniendo presente que buena parte de quienes tomaron la decisión e iniciativa de denunciar tales actuaciones irregulares llegaron a ser acosados, relegados y despedidos del trabajo,  me vino a la cabeza el tema de los testigos protegidos y la sensación de vivir en un mundo al revés.   ¿Es factible llevar a buen término un proyecto de renovación y transparencia democrática con la aplicación de productos anti-honradez? 

sábado, 21 de marzo de 2015

Varían como las mareas

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Como me decía un conocido días atrás, al acudir a la tienda de un grupo o cadena comercial y con independencia del lugar geográfico en el que esté ubicada, uno ya sabe con lo que va a encontrarse. La decoración del local, el uniforme de los empleados, el sistema de compra  o la forma de pago y devolución del producto  son cuestiones conocidas e identificables por el cliente tanto en el Sur como en el Oeste, aspectos que no suelen dar lugar a sorpresa. En cambio, éste confesaba estar bastante más despistado en el terreno de la política, ya que  es posible escuchar declaraciones y propuestas divergentes u opuestas en boca de dirigentes del mismo partido. En realidad,  aún rumiaba una noticia leída minutos antes  en la prensa mientras se tomaba un café y que, según relató,  informaba sobre un cargo político que se hacía eco de las cifras de  pobreza publicadas por una destacada organización no gubernamental  para arrojarlas ante los pies de la formación gobernante en la localidad. Curiosamente,  otros miembros del mismo partido en distintas ciudades y esferas de la política niegan o minimizan los datos aportados por la ONG. Planteamientos  y posturas con mayor variación que las mareas.

domingo, 15 de marzo de 2015

Confianza y roles sociales

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Aun siendo la nota media de las chicas mayor a la de los chicos,  un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que ellas sienten  menos confianza en sí mismas a la hora de abordar un trabajo y ante su futuro laboral. Y ello, ¿no será debido a que, desde la infancia, el sexo femenino comienza a recibir mensajes y percibir situaciones que encauzan, encorsetan y obstaculizan el camino hacia la igualdad?, ¿no será que los papeles representados por la mujer en la sociedad  a lo largo de siglos han estado situados de manera generalizada en un segundo plano de la vida política, económica y social? Porque, si la capacidad intelectual no distingue entre géneros, cómo explicar este sentimiento de inseguridad. Si los datos resultantes de cotejar la situación entre ambos sexos en múltiples y variados planos de la realidad actual, desvelan la existencia de un claro desequilibrio a favor del hombre,  tampoco es tan extraño que las adolescentes alberguen un nivel superior de dudas respecto a sus posibilidades profesionales. Para igualar las cotas de confianza entre sexos, ¿no es necesario cambiar los esquemas y las reglas de juego?

 

Diferencia de densidades

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Hace meses, el Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW), resolvió que las múltiples denuncias  realizadas a lo largo del tiempo por una mujer (madre de una niña de siete años)  con motivo de las vejaciones  infligidas por parte de su pareja no habían sido atendidas de manera adecuada por las autoridades u organismos competentes, llegando a producirse el asesinato de la hija a manos del padre maltratador en una de las visitas  establecidas en la separación del matrimonio. Superados ya los doscientos días del dictamen vinculante emitido por el organismo internacional, los medios hacen público que esta señora  continúa esperando una respuesta de  la Administración española. El cumplimiento de  los acuerdos y compromisos establecidos por los Estados es una cuestión que, tal como se ha puesto de manifiesto y recordado de manera reiterada en las negociaciones llevadas a cabo entre las instituciones de la Unión Europea y  las autoridades griegas en las últimas semanas,  puede tener  mayor densidad que el plomo o, por el contrario, pesar  poco más o menos que un edredón nórdico de verano. Aunque la diferencia de densidades es un concepto empleado en ciencias, también concierne a las humanidades.
 

sábado, 28 de febrero de 2015

Respeto a la intimidad y libertad personal

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En ocasiones, tengo la impresión de que hay quien tiende a confundir la  docilidad con la fidelidad, y de ahí que se recurra a establecer comparaciones entre la conducta de los perros y los humanos. Y, con el uso del teléfono móvil,  parece hemos entrado en una etapa en la que el concepto de amistad se expande y mezcla como los gases, sin  contornos claros y definidos.   Cuando escuché decir a nuestra hija que algunas amistades se mosquean u ofenden (y ella misma) en el caso de  no contestar con rapidez a los mensajes recibidos por WhatsApp, podría decirse que me quedé entre perplejo y alucinado. ¿No hay espacio para estar un rato a tu aire? ¿Debe uno permanecer atento y pegado al dispositivo mientras está despierto? ¿Dónde queda el respeto a la intimidad y libertad personal? Da la sensación de estar interpretándose la vida como si fuera un videojuego, donde los personajes responden a las instrucciones y deseos de quien controla el mando. Con semejante dinámica de control y seguimiento exhaustivo, una herramienta tecnológica de tanta utilidad puede acabar  convirtiéndose en un instrumento  agobiante.  Siendo seres sociables,  también es saludable desconectar cuando el cuerpo y la mente lo piden y necesitan.

miércoles, 25 de febrero de 2015

¡Cualquiera se fía!

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Quizás resulte un tanto  chocante pero, atendiendo a ciertos acontecimientos, parece que el trato verbal o de palabra hecho entre dos personas en una feria de ganado en torno a la venta de una vaca o un caballo, ofrece más fiabilidad y seguridad que un contrato escrito de alquiler de vivienda realizado entre algunas administraciones públicas y el ciudadano.  O, al menos, esa es la impresión resultante  al observar cómo familias con bebés, ancianos y miembros  enfermos o delicados de salud son desahuciados (incluso de madrugada y con temperaturas bajo cero) debido a la imposibilidad de hacer frente a la fuerte subida aplicada a la cuota de alquiler establecida por entidades privadas tras  hacerse con la propiedad de pisos de titularidad pública que, en su día, fueron construidos para  facilitar el acceso a la vivienda de ciudadanos en situación de dificultad o vulnerabilidad económica.Además de dar  la vuelta a un calcetín social que, en principio, parecía  irreversible,  es una  forma más de socavar la credibilidad de la ciudadanía hacia  la actividad política, una manera de acrecentar la desconfianza entre representados y representantes elegidos en las urnas. Factores que contribuyen a explicar y entender el actual seísmo político.

jueves, 19 de febrero de 2015

Cada día menos y más viejos

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El nivel  de fecundidad en  nuestro país en 2013 se encontraba a la cola de las naciones europeas, con 1,27 hijos por mujer aproximadamente, una tasa que,  en el caso de persistir, haría que la  población se redujera a la mitad en medio siglo. En el momento actual, la juventud española declara querer irse al extranjero en una cantidad abrumadora, pues así parece expresarlo el  68% de los jóvenes, con un  36% que contempla la idea de volver y otro 32% sin  mantener perspectiva alguna de retorno. Asimismo, una entrevista realizada a 7.000 estudiantes de 14 y 15 años hijos de inmigrantes en España, revela que tres de cada cuatro esperan residir en otros países cuando sean adultos. Hilando los datos anteriores,  podría decirse que cada vez habrá  menos  restaurantes u hoteles que prohíban la entrada o estancia a los niños, pues todo indica que estos escasearán tanto como las lubinas en estado libre. Es palpable que la crisis económica  y social ha dado lugar a un seísmo político, y en semejante situación las prioridades de los gobernantes se concentran  y dirigen al corto plazo, sin embargo, y con independencia de la posición política en la que  se esté enclavado, la evolución de la demografía en España debería ser una cuestión de interés común y abordada sin dilaciones. 

Lo sustantivo no está en cuestión

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Aunque no sea aficionado al fútbol ni permanezca con la antena  receptiva a los   asuntos que rodean y  se relacionan   con este deporte,  no me he resistido a leer un par de noticias sobre la tan comentada fiesta de cumpleaños del futbolista Cristiano Ronaldo celebrada después de que el Real Madrid sufriera una derrota contundente. Y, después de lo leído,  creo que  lo  sorprendente del tema no es el evento y lo sucedido durante el mismo, sino el follón mediático montado alrededor del mismo. ¿Acaso se esperaba un acto de contrición y recogimiento en el interior de un monasterio? ¿Habría sido menos reprobable si en vez de descorchar botellas de champán hubieran abierto tetrabriks de tintorro? Que este joven (como otros muchos) cobre un pastón y sea admirado por manejar con gran destreza una pelota no le convierte en inhumano,  no implica  la renuncia al esparcimiento y la diversión.  Además, dentro de las posibilidades del juego, ¿no está la de perder? Historia distinta es entrar a opinar acerca de   si las retribuciones  existentes son razonables y proporcionadas a la aportación social realizada, aunque eso no es algo que parezca estar en cuestión.    




 

viernes, 6 de febrero de 2015

Ni tanto ni tan crudo

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Si la conexión televisiva con el reportero que, pasadas ya las nueve de la noche, informaba en directo sobre la situación del tiempo en una zona montañosa, hubiese durado unos minutos más, me temo que el periodista podría haber acabado como el personaje del anuncio publicitario de una empresa energética, es decir, convertido en un muñeco de nieve. Al ver la imagen del reportero con la cabeza descubierta, el pelo mojado y la barba casi blanca debido a la nevada que estaba cayendo, la información acerca de las inclemencias meteorológicas quedó desplazada por una idea que  pasó a primera fila del pensamiento haciéndose un hueco a codazos: ¡Menudo catarro puede tener éste mañana! Para contarnos si llueve, nieva o sopla el viento con fuerza no parece necesario someterse a semejante penitencia. Por otra parte,  dedicar tanto espacio informativo a describir algo que es característico del invierno, además de desproporcionado, la verdad es que llega a resultar bastante pesado.

jueves, 5 de febrero de 2015

Lo de toda la vida

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¡Qué gracioso!, con lo pequeño que es! Es una expresión normal al ver a un niño que, ajeno al mundo, manipula con cierta soltura y se encuentra absorto ante la pantalla de un teléfono móvil o una tableta electrónica. Sin embargo, cada vez son más las opiniones y estudios médicos que previenen acerca de la utilización de este tipo de aparatos por parte de los menores de tres años  al considerar que, lejos de aportar beneficios educativos,  pueden afectar de manera negativa  al desarrollo emocional, a la capacidad de aprendizaje, a la socialización y a la motricidad. O sea, aunque las nuevas  tecnologías pueden mantener muy entretenidos a los  pequeños y tranquilos a los adultos,    las recomendaciones consisten en menos trasero sentado y juego virtual y más  palpar, oler, desarmar, explorar, correr, tropezar, hacer trastadas, ensuciarse y enredar con otros niños en el parque. Lo de toda la vida, vamos. Lógicamente, la cuestión tampoco consiste en alejarlos de los dispositivos electrónicos como si fueran minas antipersona, sino que, tal como ocurre con otras muchas materias, aquí también hay que tirar de balanza.