sábado, 14 de enero de 2017

Pago y copago farmaceutico

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El día en el que los medios de comunicación difundían la idea comentada por la ministra de Sanidad de  valorar el establecimiento de un copago progresivo en los medicamentos para los pensionistas que superen los 18.001 euros de renta anual, me sorprendió que una periodista colaboradora habitual de  un programa televisivo donde se trata la actualidad política, social y económica, se mostrara favorable a incluir y tener en cuenta los ingresos procedentes de los planes de pensiones privados. “Si quiere disfrutar de una jubilación pagando más por las medicinas, asegure el futuro, contrate su plan de pensiones”, podría ser un eslogan en armonía con  la consideración de esta profesional.  En verano pueden darse recomendaciones orientadas a complementar la pensión pública con una privada, y en invierno abogar por penalizar el ahorro destinado a la vejez. Y hablando de pagos, también asombra que el precio de algunos fármacos  experimente un incremento del 50% tras quedar fuera de la financiación de la Seguridad Social, tal como expresaba una señora en la radio.  Son múltiples las voces expertas que señalan como fuentes con un voluminoso caudal de aportación a las arcas públicas la reducción de la corrupción, del fraude fiscal y la inequidad social.

jueves, 12 de enero de 2017

Engaño y error de perspectiva

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En la tarde de la Cabalgata de los Reyes Magos, al pasar por delante del escaparate de una pequeña mercería del barrio, mi esposa se fija en unos calcetines de invierno que tienen pequeños círculos de goma pegados en la planta  para andar por casa sin zapatillas, y acto seguido entramos en la tienda para comprar un par destinado a nuestra hija.  A la hora de pagar nos sorprendió un poco el precio (no estaba indicado ni preguntamos antes de envolver la compra), pues este alcanzaba casi los 16 euros, aunque  pensamos que sería debido a la calidad de sus componentes. Quince minutos después, estando en un comercio  regentado por personal chino, veo en un expositor vertical unos calcetines que, en apariencia, son iguales a los adquiridos a unos cuatrocientos metros de distancia, a excepción del importe marcado que era de 4 euros. <>, se dice uno mientras los palpa y observa envuelto en una espesa niebla de dudas. Una vez en la vivienda, al retirar el envoltorio comprobamos que no disponían de etiqueta ni referencia alguna, nada respecto al lugar de fabricación, al distribuidor y a la composición de los  mismos; es decir, “blanco  y en botella…”  ¡Qué sensación de engaño! ¿Compensa la pérdida definitiva de clientes a cambio de un pequeño beneficio extra a corto plazo?


sábado, 7 de enero de 2017

Respuestas

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No tienen por qué aprobarlo, comprenderlo, compartirlo o vivirlo con alegría, pues significa un revés para sus expectativas,  algo para lo que no estaban  preparados, una cuestión percibida como una salida brusca y caprichosa del carril de circulación principal que conduce directamente a la cuneta del estigma social, pero de ahí a mantener una actitud activa de desprecio y acoso hacia una hija cuyas inclinaciones sexuales no responden a lo convencional y esperado, hay una distancia considerable. Si ya es  difícil convivir con  la discriminación y el rechazo de la calle, qué decir cuando los componentes principales de la atmósfera familiar son la vejación y el hostigamiento. Respuestas que no sólo no evitan ni cambian la homosexualidad de los hijos, sino que siembran infelicidad, estimulan el proceso de  putrefacción de los sentimientos y favorecen el alejamiento.

Al margen del tiempo

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Hace poco más de cuatro décadas comenzaban a instalarse los teléfonos fijos en los hogares españoles, los vehículos no disponían de elevalunas eléctricos ni de aire acondicionado, la gente viajaba preguntando y atendiendo a las señales indicativas, no había cajeros automáticos ni tarjetas de crédito, el sexo de los bebés era una incógnita hasta su nacimiento,  las mujeres no podían comprar bienes inmuebles ni abrir una cuenta bancaria sin consentimiento  de los maridos,  la ciudadanía no elegía a los representantes políticos a través de las urnas y los televisores eran en blanco y negro. Han evolucionado y cambiado muchas cosas desde entonces; sin embargo,   hay algo que parece mantenerse al margen del tiempo: el formato de los especiales televisivos de Nochebuena y Nochevieja. Más de cuarenta años ofreciendo lo mismo, ¡qué entretenido! 

martes, 27 de diciembre de 2016

Discursos sin acompañamiento

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Segundos antes de escuchar en los informativos las opiniones desfavorables y escépticas de distintos actores en torno a la propuesta de finalizar la jornada laboral a las seis de la tarde, los micrófonos de la radio recogían las quejas y el malestar existente entre profesionales de la sanidad pública madrileña por la carga de trabajo y las condiciones de precariedad con la que tienen que lidiar día a día. Una llamada de teléfono inesperada a las ocho de la mañana, una oferta de trabajo de una hora de duración a varios kilómetros del lugar de residencia para comenzar a las once de la mañana de ese mismo día y, en el caso de ser rechazada, una penalización que puede significar la salida de la bolsa de trabajo durante varios meses. No parece un método apropiado para abrir el camino que conduzca hacia un clima de conciliación laboral y familiar en nuestro país. Y, como decía un pequeño empresario, qué ocurre con esa competencia desleal nutrida en buena medida a base cometer fraudes de ley en la contratación, donde no se respeta la duración de la jornada ni se abonan las horas extraordinarias. Los discursos sin movimiento y acompañamiento práctico son señales que indican direcciones inalcanzables.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Violaciones infantiles

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Entrevistado por el periodista Jordi Évole en el programa de televisión Salvados,  el pianista inglés James Rhodes, violado con brutalidad desde los cinco hasta los diez  de edad por un profesor de gimnasia, con  lesiones físicas crónicas, episodios de internamiento psiquiátrico e intentos de suicidio habla sobre su traumática experiencia  sin recurrir a un solo miligramo de analgésico, empleando un  lenguaje directo, áspero, desgarrador, descarnado. <>, decía en el espacio televisivo una mujer española que fue violada en múltiples ocasiones por su entrenador cuando era niña y gimnasta de alto rendimiento, un sentimiento que parece  colonizar y asentarse de manera permanente en muchas de las personas que vieron pisoteada la inocencia sin respeto ni compasión alguna. Además de sufrir los abusos, cargar con la pesada y dolorosa mochila de culpabilidad por el silencio mantenido. Lamentablemente, mientras las víctimas contemplan en el espejo una imagen carente de  valor e incluso aborrecible, siendo rehenes de emociones errantes y autodestructivas, buena parte de los agresores sexuales logran cruzar con discreción la frontera que conduce al territorio de la prescripción legal de tan despreciables delitos.

Cómo cambian las cosas

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Hace más de treinta años, siendo unos chavales,   cuando íbamos unos días de acampada libre a la montaña teníamos una norma no escrita que, debido a nuestra incipiente inquietud  respecto a la necesidad de tener un comportamiento ciudadano y un progreso social compatible con la conservación de la naturaleza, llevábamos a cabo con plena satisfacción: recoger las latas, botellas, plásticos y demás residuos no orgánicos para trasladarlos al regreso hasta un lugar de recogida de basura. También recuerdo la puesta colectiva de piedras de tamaño respetable en la entrada a una zona verde municipal con el propósito de obstaculizar el acceso de vehículos que eran objeto de mantenimientos en la misma, dejando el aceite del motor y las pieza usadas abandonadas en el lugar, una  cuestión restringida pocos años después por las autoridades locales al ser acondicionada  como parque público. Sencillas conductas y acciones alimentadas por el despertar de una conciencia denominada ecologista que no generaba excesiva simpatía ni gozaba de muy buena prensa. Hay que ver cómo cambian las cosas,  cuánta alegría política, institucional y ciudadana manifestada con motivo del triunfo electoral del  candidato verde en las últimas elecciones realizadas en Austria.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Unos pocos milímetros

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Sonrisa y cierta estupefacción fueron los efectos inmediatos desencadenados al leer que tres milímetros de longitud y cinco de perímetro podrían ser los parámetros que, según una noticia publicada en la Web de una conocida emisora de radio, podrían establecer la frontera entre disponer de más o menos atractivo físico e inteligencia. Desvelando la cuestión, se trata de un estudio realizado por las universidades de California y Nuevo México sobre el tamaño del pene preferido por las mujeres heterosexuales (llevado a cabo entre 75 mujeres cuyas edades se encontraban entre los 18 y 65 años), en el que tomando en consideración al menos 30 modelos  impresos en tres dimensiones, se señala que el miembro en erección ideal para mantener relaciones sexuales ocasionales tiene unas dimensiones de 16,3 centímetros de largo y 12,7 centímetros de circunferencia, pasando a   ser de 16 centímetros y 12,2 centímetros cuando la pareja es estable o duradera. Un aspecto que, en opinión de los investigadores, puede responder a que para las mujeres tiene menor valor el atractivo que la  inteligencia. ¡Asombroso! lo que dan de sí  unos pocos milímetros de diferencia (la medida de una pulga),   tan imperceptible y tan notoria.

El precio de la mentira

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Hace poco más de un mes, los medios de comunicación difundían una noticia sobre la detención de un hombre que, presuntamente, había llevado a cabo el  rapto de su expareja llegando a echarle pegamento en la vagina. Pasados unos días, la cuestión daba un giro de 180 grados al quedar en libertad el hombre y detenida la mujer,  pues al parecer todo había sido fruto de un secuestro simulado. Esta mañana, escuchaba en la radio que un padre confirmaba haber mentido y exagerado cuando solicitaba ayuda económica destinada a una hija con una enfermedad genética, llevando a la niña a curanderos en vez de ponerla en manos médicos en Estados Unidos. Siendo estas conductas reprobables y causantes de indignación,  no dejan de ser acciones aisladas, sin conexión o confabulación de asociaciones y colectivos, tal como sí  ha sucedido en el ámbito político e institucional, donde  las tramas de corrupción llegaron a brotar como las setas. Ahora bien,  si tanto la mujer que puso la denuncia falsa  como el progenitor que engañó a la ciudadanía han ocasionado un roto en su credibilidad difícil de remendar,   en política es compatible mentir y triunfar.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Lo desconozco

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Si la pregunta es sobre  un viejo compañero de partido político cuyo rostro sonriente es portada de un periódico por haber sido agraciado con una nutrida cuenta bancaria en un paraíso fiscal, o acerca de los ásperos comentarios machistas efectuados por un colega de filas en un momento de euforia e incontinencia mental, o relativa al demostrado trato de favor dispensado a un pariente directo del líder de la formación que gobierna en la provincia   o referente al disfrute personal de viajes e inolvidables fiestas nocturnas a  cuenta del contribuyente, nada como echar mano de la socorrida excusa “lo desconozco”. Una respuesta cortina utilizada  cuando las preguntas periodísticas  alcanzan el objetivo poniendo en evidencia  la fragilidad de unas relucientes  armaduras de moralidad presentadas  al público  como  seguras estructuras  elaboradas con materiales nobles y resistentes. Hay quien,   aludiendo a la necesidad de llevar a cabo una regeneración política e institucional, parece olvidar que tan plausible propósito es incompatible e irrealizable con acciones y conductas como las suyas.