sábado, 15 de septiembre de 2012

Gestos

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Desde el accesible observatorio de lo cotidiano,  pueden contemplarse comportamientos que dejan mucho que desear,  actitudes que ponen de manifiesto un desenfrenado impulso de egoísmo, una escasa educación  y un  lamentable desprecio o indiferencia hacia los derechos e intereses ajenos. Hay quienes al escuchar la frase ‘pasen en orden por la de al lado’, rompen filas precipitadamente echando a correr para colocarse los primeros en la caja del supermercado abierta bajo el propósito de aliviar las colas formadas en momentos puntuales;  quienes estando el restaurante hasta los topes (circunstancia cada vez más extraordinaria),  con gente de pie esperando por una mesa, permanecen  media hora sentados en un estado de absoluta tranquilidad tras finalizar el postre y el café; o quienes arrogándose el derecho de  aquí estoy yo, obstaculizan la calzada estacionando en doble fila  mientras con sosiego apoyan el codo en la barra del bar.
Tal como rezaba la publicidad institucional dirigida a crear conciencia pública en torno al ahorro de agua o al cuidado del medio ambiente, en la convivencia,  los pequeños gestos también importan. Bastante más de lo que algunos son capaces de ver o intuir.

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Desde el accesible observatorio de lo cotidiano,  pueden contemplarse comportamientos que dejan mucho que desear,  actitudes que ponen de manifiesto un desenfrenado impulso de egoísmo, una escasa educación  y un  lamentable desprecio o indiferencia hacia los derechos e intereses ajenos. Hay quienes al escuchar la frase ‘pasen en orden por la de al lado’, rompen filas precipitadamente echando a correr para colocarse los primeros en la caja del supermercado abierta bajo el propósito de aliviar las colas formadas en momentos puntuales;  quienes estando el restaurante hasta los topes (circunstancia cada vez más extraordinaria),  con gente de pie esperando por una mesa, permanecen  media hora sentados en un estado de absoluta tranquilidad tras finalizar el postre y el café; o quienes arrogándose el derecho de  aquí estoy yo, obstaculizan la calzada estacionando en doble fila  mientras con sosiego apoyan el codo en la barra del bar.
Tal como rezaba la publicidad institucional dirigida a crear conciencia pública en torno al ahorro de agua o al cuidado del medio ambiente, en la convivencia,  los pequeños gestos también importan. Bastante más de lo que algunos son capaces de ver o intuir.

martes, 11 de septiembre de 2012

Lo sustancial

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No acabo de entender por qué los diputados autonómicos deben quedar sin sueldo, cuando realizan una labor que, si es ejercida con responsabilidad y honestidad, requiere mucho tiempo de dedicación  y genera no pocos sinsabores y noches en vela. ¿De qué vivirían si no disponen de otros ingresos?  Bien distinto, sería llevar a cabo reformas en determinadas materias que se consideren obsoletas e inapropiadas, tal como podría ser la supresión de prebendas en un asunto como el de las pensiones, la introducción de una limitación salarial para que  ningún cargo político pueda percibir una retribución superior a la del  presidente del gobierno central,   la regulación del derecho a  dietas en función del lugar de residencia, la sustracción o resta de la nómina pública de los importes recibidos a través de la actividad privada o la disminución de gastos en viajes y vehículos oficiales. 
Y ya puestos, introducir un mecanismo de control democrático existente en otras naciones europeas que, según indica la organización  Transparencia Internacional, contribuye a disminuir el nivel de corrupción: el acceso de cualquier ciudadano a las cuentas públicas.



La incógnita

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Días atrás, conocíamos que un video de contenido erótico cuya autora y protagonista era una concejala de un ayuntamiento de la provincia  de Toledo, había circulado por Internet sin el consentimiento de  ésta. No he llegado a ver el mismo pero, con probabilidad, las imágenes no me habrían resultado traumáticas, desagradables o desasosegantes.
En cambio, al día siguiente de saltar esta noticia,  la población pudo contemplar a través de las cadenas de televisión unas grabaciones en los informativos que, sin rozar la sensualidad ni elevar la libido,  fueron capaces de  conmover, excitar y generar temblores en la ciudadanía.  Efectos que amenazan con permanecer y pronunciarse, pues, de las declaraciones y mensajes transmitidos por el presidente del Banco Central Europeo y los presidentes de Alemania y España,  se desprende que la tela del abrigo social tiende a perder grosor y reducir su superficie.
La incógnita que inquieta y  flota en el ambiente, es si vamos a terminar quedando en pelota y a la intemperie.
A estas alturas de la novela por entregas, los sufridos lectores comenzamos a sentir  hastío ante una acción previsible y decadente, ante una historia que contiene demasiadas similitudes con la  publicada previamente en otras naciones europeas.  Y, según ha trascendido, el público de Grecia y Portugal está muy defraudado e insatisfecho con el desarrollo y contenido de la misma. De hecho y, para sorpresa de los trabajadores portugueses, el último capítulo difundido en el país vecino habla de aumentar en siete puntos la cotización de los trabajadores a la  Seguridad Social.
Si las políticas  implementadas en los últimos tiempos en nombre del saneamiento y la recuperación de la economía y el empleo,  están produciendo una dinámica con efectos asfixiantes y contrarios al objetivo anunciado, ¿es raro que la línea que representa  la evolución del mosqueo existente en la sociedad siga una trayectoria significativamente ascendente?
Todo hace pensar que la situación supera las capacidades de quienes se encuentran al frente del timón político, que la dirección y el control no está en manos de los representantes elegidos en las urnas o, lo más inquietante e inhumano, que el rumbo esté definido de antemano despreciando el desastre y sufrimiento causado.

viernes, 7 de septiembre de 2012

La esencia del deporte

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Cuando escuché que  ser parte activa en la pacificación  de las relaciones entre el Club de Fútbol Barcelona y el Real Madrid, había tenido un peso específico estimable al conceder  el premio Príncipe de Asturias de los Deportes a  Xavi Hernández e Iker Casillas (jugadores de los equipos mencionados), no pude por menos que plantearme una cuestión: adoptar una conducta  que debería ser la tónica general  en las prácticas o competiciones deportivas, ¿es motivo de  tan elevado reconocimiento?
Mal ambiente parece existir en el fútbol, si hay que galardonar la concordia,  el respeto y las buenas artes. ¿Será que la esencia del deporte se ha visto desplazada y sustituida por  una sustancia llamada dinero?

miércoles, 5 de septiembre de 2012

El fruto recogido

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Ronaldo está triste, fue el titular difundido con  profusión y fuerza a través de  los medios de comunicación, pero más triste  es contemplar la trascendencia pública concedida al estado de ánimo de un deportista. Obviamente, el tono de la información no era de inquietud o preocupación por los sentimientos del jugador, sino de sorpresa,  ridiculización u ofensa ante una actitud   considerada fuera de lugar. Sin embargo,  qué es lo  relevante de un  asunto como este, ¿las sensaciones y comportamientos  personales de alguien ascendido a las cumbres de la desmesura y la vanagloria, o  los despropósitos y desajustes engendrados y nutridos con celo por el sistema? 
Hace unos días leí  una entrevista realizada a un médico, donde se decía que el supuesto ahorro a obtener con la modificación de las condiciones laborales   de varios miles de empleados de la sanidad pública, podría equipararse a la retribución de un futbolista de élite.
Si se siembra ambición y tontería, parece bastante ingenuo o absurdo  sentir semejante desconcierto ante el fruto recogido.

 

martes, 4 de septiembre de 2012

Humor millonario

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Qué impulsa a una mujer con varios miles de millones de euros a querer abrirse camino en el campo del humor es lo que puede preguntarse el personal al leer en la prensa las declaraciones hechas por la australiana Gina Rinehart, heredera de una gran fortuna familiar, en las que demanda bajar el salario mínimo con el propósito de animar y favorecer el camino de las familias hacia la riqueza.
A saber si se trata de ofrecer luz a una vocación frustrada o, simplemente, de una pasión surgida en la madurez de la vida. Pero existen bastantes dudas respecto al talento artístico y la capacidad de generar risas entre sus compatriotas; al menos, aquí tendría serías dificultades para llenar los teatros y, a buen seguro, escasearían las mandíbulas desencajadas y rotas.
En cuestiones económicas, entre los ricos también existen ciertas diferencias, pues, mientras algunas personas millonarias de distintos países hacían recientemente propuestas referidas a incrementar los impuestos a las grandes riquezas, otras abogan por remar en sentido contrario. Y entre la población, qué formaciones políticas tendrán más simpatizantes, ¿las fans del sálvese quien pueda, o las partidarias de apoyar y cuidar de la mayoría?

jueves, 30 de agosto de 2012

¿Es oro todo lo que reluce?

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Cadenas de televisión nacionales, autonómicas y tal vez locales, desde hace un tiempo emiten con regularidad programas que hablan de la emigración amable y confortable de compatriotas repartidos por el mundo. Siendo la partida hacia otros países una opción de encontrar nuevos y atractivos horizontes, ¿es oro todo lo que reluce? Al igual que sucede en España, la idea de que los extranjeros aportan más perjuicios que beneficios, también se cultiva fuera de nuestras fronteras.
Por desgracia, la mayor parte de los desplazamientos no se producen por aspiraciones e inquietudes  profesionales o intelectuales, sino por adversas y apremiantes circunstancias personales o sociales.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Dos víctimas

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Ocupaba apenas treinta líneas de una columna situada en el margen derecho de la página del periódico, una noticia más acerca de un trágico y aislado suceso (por fortuna) acontecido en un lugar lejano, sin embargo, la lectura del titular me dejó sorprendido, un tanto incrédulo y pensativo: “Un niño saudí de 4 años mata a su padre por no comprarle una PlayStation”. Un encabezamiento no exento de ciertas dosis de sensacionalismo que, a primera vista,  capta la atención del lector y le invita a bucear hasta tocar el fondo, pero, ¿no es un error y desacierto atribuir una muerte intencionada (un crimen) a un niño con cuatro primaveras? La curiosidad me llevó a realizar una búsqueda en Google, constatando que el titular estaba presente en un buen número de diarios escritos y digitales.
Atendiendo a estudios e informes de expertos en psicología, al sentido común y al mayor o menor contacto que se haya tenido con algún niño de esa edad, podría decirse que tan llamativa información  habría sido fruto de  la premura, el desconocimiento o  la falta de reflexión. Por un lado, existen ciertas diferencias entre los expertos a la hora de establecer la edad con la cual comenzamos a tomar conciencia de la muerte, a hacernos cargo de la irreversibilidad de la misma, aunque estaría comprendida entre los 6 y 9 años. Es decir, aun presuponiendo que el niño hubiese efectuado el disparo por la negativa del padre a adquirir la videoconsola, las consecuencias del acto le son totalmente desconocidas y, probable y tristemente, traumáticas para su presente y futuro. Por desgracia, el progenitor no era virtual, no se levantaba reiniciando el juego, no volverá a abrazarle ni contarle un cuento. Por otro, cómo se puede dejar una pistola cargada al alcance de una criatura, ¿fue una imprudencia  con origen en la distracción o una temeridad cotidiana? En cualquier caso, la bala dejó dos víctimas, una de pie y otro tendida en el suelo.

domingo, 26 de agosto de 2012

Carné de estusiasta

La Vanguardia>Opinión>cartas del lector


Después de años con las  cañas de pesca prácticamente en reposo,  este mes de agosto he retomado una afición aparcada durante la infancia, pubertad y parte de la adolescencia en la que ahora se encuentra nuestra hija. Una noche de la semana pasada, dos chicos de unos quince años se acercaron para preguntar si había pescado algo, cuestión que, en determinadas ocasiones, da lugar a charlas  imprevisibles y variopintas. En el transcurso de las casi dos horas de conversación y grata compañía, uno de ellos sintió curiosidad por conocer el resultado del partido disputado entre el Real Madrid y no recuerdo qué otro equipo, aspecto  que no pude satisfacer debido a la falta de interés y atención prestada  al desarrollo de la liga de fútbol. Tras mostrar cierta sorpresa ante tal postura, pasó a formular una nueva pregunta: entonces, ¿qué eres de Fórmula 1? Al responder que no me gustaba, se hizo un  corto silencio roto por la risa de su amigo.
Si hay que tener un carné de entusiasta, me apunto al club de fans de la libertad, la paz, la convivencia, la honradez, la equidad, la justicia y el progreso social.