miércoles, 18 de abril de 2012

Lamentos ajenos

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"Ahí sigo,  trabajando como autónomo con el camión, pero,  entre impuestos, combustible, mantenimientos, reparaciones y las letras de la tarjeta de transporte, me es imposible llegar a fin de mes"" "Media vida trabajando en la carretera, y ahora, con 52 años a las espaldas, ¿quieres creer que me veo comiendo en casa de mi madre?" Cada día que pasa es mayor el número de vecinos, amigos o familiares  afectados por el avance del tornado que menoscaba la calidad de vida de la población, cada vez son más las muestras de desánimo y desafección de una ciudadanía cansada e indignada por tener que aguantar y padecer las consecuencias de una codicia  planificada y elaborada en despachos aislados e insonorizados ante los lamentos y adversidades ajenas.

domingo, 15 de abril de 2012

A perro flaco todo son pulgas

La Nueva España>Opinión>cartas del lector

La pobreza es una situación tan asumida y cotidiana como la salida del sol cada mañana; de ahí que sólo sea noticia destacable el día señalado en el calendario o cuando las consecuencias derivadas de sus zarpazos alteran de manera trágica y significativa la indolente e inmoral normalidad con la que transcurren días, meses y años. Esta semana hubo un aluvión de información sobre el incendio ocurrido en Barcelona en un precario refugio utilizado por cuatro personas que, lamentablemente, no lograron salir con vida del mismo. Y, dada la evolución económica y social del momento, es probable que la accidentalidad experimente un incremento en el hogar, el trabajo y la vía pública, ya que la merma generalizada de los recursos tiene una incidencia negativa en la prevención de riesgos en distintos ámbitos (el hogar, el trabajo o la vía pública). Un informe de la Alianza Europea para la Seguridad Infantil (plan de acción) señala la existencia de una firme relación entre bajo poder adquisitivo y mala salud e indica que el riesgo que tienen los niños de fallecer a causa del fuego in Inglaterra y Gales es dieciséis veces más alto en el caso de pertenecer a familias trabajadoras sin cualificación. O sea, no es lo mismo vivir en una casa con instalaciones eléctricas y/o de gas que presentan unas condiciones de conservación y mantenimiento adecuadas, que habitar en una chabola a la luz de las velas; no es igual trabajar en un entorno laboral donde priman la formación, calidad y seguridad, así como los objetivos a largo plazo, que trabajar en un ambiente con elevado nivel de precariedad y desconsideración; y hay notables diferencias entre llevar a cabo labores de control y preservación de aceras, calzadas o parques infantiles, o entrar en la senda del deterioro progresivo. A perro flaco todo son pulgas. El problema de las pulgas puede ser tratado con pastillas, inyecciones o sprays, y el de la pobreza con educación, trabajo y fuertes dosis de valores humanos.

jueves, 12 de abril de 2012

Combatir la ignorancia

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Amaos los unos a los otros como yo os he amado”, pronunció Jesús el día de Jueves Santo en la Última Cena, antes de ser crucificado hasta la muerte. Y, pasados unos cuantos años, es incuestionable la persistencia de serias dificultades para entender y tratar de poner en práctica las conductas que hagan posible la materialización de tan bienintencionado y fraternal mensaje. La ampliación de conocimientos y el desarrollo científico y tecnológico durante los últimos siglos ha sido espectacular, en cambio, y por desgracia, no puede decirse lo mismo en cuanto a la evolución de la tolerancia y el respeto hacia la diversidad de creencias, costumbres o gustos existentes en las sociedades.
Si, tal como parece, abundan las voces que abogan por establecer un  combate global contra la ignorancia,  al ser esta la responsable de continuar percibiendo como seres peligrosos,  maliciosos, depravados o inferiores a quienes no comparten ideas u opiniones, a quienes  son de una etnia diferente, a quienes  sienten atracción  por alguien de su mismo sexo o a quienes han nacido mujeres, ¿no es curioso el goteo constante de declaraciones que, precisamente,  invitan a mantener visiones y/o comportamientos que van en sentido contrario?

Bastante claro

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El Periódico de Extremadura>Opinión>cartas del lector


¿De verdad creemos que son los políticos los únicos responsables de nuestros males sociales? ¿Son seres que provienen de otro planeta? ¿Carecen de principios o valores humanos, permanecen indiferentes ante las dificultades y desgracias ajenas? ¡Qué fácil habría sido entonces sustituirles tiempos atrás y pintar un mundo de colores! Pero no, parece que el tema es algo más complejo, y craso o cínico argumento resulta situar el foco de la culpa sobre todo un colectivo que, nos gusta más o menos, son un reflejo de la sociedad. ¿Pertenecen a la clase política quienes mantienen el grifo del agua (caliente o frío) abierto sin control alguno porque la factura pasa a la cuenta de la comunidad de vecinos, quienes permiten que sus hijos se diviertan pisoteando o arrancando las plantas y flores de los jardines mientras  están sentados tranquilamente en la terraza de la cafetería, quienes se apropian de las propinas de los compañeros, quienes pasan del espacio ocupado al aparcar su vehículo, quienes aceptan sobres o regalos a cambio de hacer la vista gorda en sus tareas profesionales,  quienes de cara al público se envuelven en la bandera de España y en el despacho privado planean el fraude al fisco, quienes mantienen a personas trabajando en condiciones ilícitas e infrahumanas, quienes simulan enfermedad a costa del esfuerzo ajeno, quienes hacen uso del cargo para situar a los suyos alrededor de la tarta o quienes cogen  dinero donado por  la ciudadanía para ser destinado a la ayuda humanitaria  a través de ONGs? A través de la política honesta y con altura de miras la humanidad ha ido dando pasos en la dirección correcta, configurando un entorno de convivencia y protección  impensable hace no tantos años, pero no es un asunto que concierna sólo a las personas elegidas en las urnas, sino que es una labor de educación, concienciación y participación colectiva. Para no ser desleales con nuestros antepasados ni defraudar a los que vienen,  el camino a seguir parece estar bastante claro.

domingo, 8 de abril de 2012

Es de sobra conocido

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A finales de 2010, un joven universitario se prende fuego tras confiscarle las autoridades el puesto ambulante de fruta  con el que iba sorteando la caída al precipicio de la miseria y desolación absoluta, fue el comienzo de unas protestas ciudadanas que dieron lugar a la llamada revolución de los jazmines, un acontecimiento que precipitó cambios políticos en Túnez, donde la carestía de los alimentos básicos, la corrupción,   las adversas condiciones de vida y la falta de oportunidades con las que ir tirando día a día, habían ido creado una atmósfera social insostenible. La onda expansiva causó un efecto dominó que activó el  descontento popular latente en otros países y dio origen a la primavera árabe.
En abril de 2012, un  jubilado de 77 años decide poner fin a su vida mediante un disparo frente al Parlamento griego porque, según deja escrito, no se veía revolviendo en los contenedores de basura en busca de comida, deseaba vivir y pasear con dignidad por las calles de Atenas. Fruto de la desesperación y rabia acumulada, parece ser que en sus palabras había un guiño a la lucha armada como vía de solución a tanta miseria e injusticia social, sin embargo,   las herramientas de trabajo más seguras, económicas y eficaces para llevar a cabo reformas satisfactorias y duraderas en el tiempo, dónde se encuentran, ¿en el cajón de la política y el entendimiento o en el de la sangre y el odio? Se dice que el conocimiento de la historia es un remedio para evitar repetir los errores cometidos en el pasado, pero, lamentablemente, es tal la ceguera e indiferencia a la que conduce la codicia, que ni aun en la denominada era de las tecnologías de la información y comunicación puede decirse que el ser humano haya aprendido lo suficiente acerca de las negativas consecuencias a las que conduce la estupidez. ¿No es de sobra conocido que hasta los materiales más flexibles tienen un límite de elasticidad?


sábado, 7 de abril de 2012

Ni equidad ni pedagogía

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Si por un retraso ocasional en el pago de mis obligaciones ante la Hacienda Pública estuve sometido a una presión que me quitaba el sueño, ¿cómo asimilar que a otros se les permita saldar sus cuentas pagando un diez por ciento de la cifra evadida? Qué responder al propietario de un pequeño negocio que te mira a los ojos con un rostro que destila una mezcla de ironía e indignación, qué decirle cuando entiendes y compartes el desconcierto y desacuerdo ante medidas que, lamentablemente, no rezuman equidad ni pedagogía.
Vamos a ver, ¿no es admitir o dar muestras de debilidad o incapacidad por parte del Estado a la hora de controlar y hacer cumplir las leyes? ¿No siembra entre la ciudadanía la decepción, desconfianza o deslealtad hacia el sistema político y fiscal? ¿No da alas a quienes obtienen sustanciales beneficios practicando el noble deporte del fraude?
Se alude mucho al informe PISA cuando hablamos del nivel de conocimientos y habilidades de nuestros adolescentes, pero en el tema contributivo también existen diferencias notables respecto a países como Finlandia.

jueves, 5 de abril de 2012

Para qué están los tutores

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A tenor de la merma padecida en estos últimos años por nuestro joven Estado de bienestar, así como de los oscuros pronósticos o expectativas respecto a la evolución de la situación en los próximos tiempos, cualquiera diría que éste también ha sido fruto de la denominada obsolescencia programada. Claro está que, a diferencia de lo ocurrido con los productos de consumo cuando quedan obsoletos o inservibles, un sistema social no se adquiere en la tienda sin mayores problemas, y lo introducido en los contenedores de residuos no son lavadoras, ordenadores o zapatos, sino personas que sienten y padecen.
Ahora, introducidos y arrastrados por la bola del declive, desde la esfera política y económica se concluye que estas no son más que las consecuencias de haber vivido por encima de nuestras posibilidades durante los pasados quince años. Aun admitiendo que un determinado porcentaje de la población se lanzó a la fiesta sin tener en cuenta los efectos de la resaca generada tras los excesos, uno se pregunta para qué están ahí los tutores, unos representantes elegidos democráticamente con el fin de trabajar en beneficio de los intereses generales, de establecer las bases y reglas del juego para que la ciudadanía pueda tener cubiertas sus necesidades básicas, de procurar un entorno de esperanza y felicidad.
Cómo entender que entre las numerosas y tituladas personas que ocupan los cargos de los gobiernos (centrales, autonómicos y locales), el innumerable personal de confianza y los cientos de expertos que también cobran por facilitarles sesudos informes y asesoramiento, no saltara la alarma a lo largo de tanto tiempo de despropósito y desacierto, no existieran señales ópticas o acústicas que avisaran del peligroso rumbo tomado.
No se debe despilfarrar ni introducir en la boca más de lo que se mastica, era algo repetido por muchos de nuestros padres sin tener apenas estudios. Ya sea por imprudentes distracciones, deshonestas acciones, irresponsables omisiones o ineficientes gestiones, hasta aquí hemos llegado. Por ello, ¿es de extrañar el preocupante aumento de la abstención en las urnas? Por ejemplo, el 45% en las celebradas en marzo en la comunidad autónoma del Principado de Asturias.

miércoles, 4 de abril de 2012

En un abrir y cerrar de ojos

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Hace poca más de un lustro, se hablaba y escribía con relativa frecuencia acerca de la línea ascendente que experimentaría la industria del ocio durante  los próximos, de la creciente demanda de actividades y servicios relacionados con la misma, de los beneficios económicos generados alrededor del tiempo libre de unos ciudadanos en plenas facultades y con dinero en el bolsillo. Y, en un abrir y cerrar de ojos, aquellas halagüeñas  expectativas parecen haberse esfumado. La edad de jubilación tiende a subir peldaños  y los importes de las pensiones a bajarlos, se dispensan  recetas  de urgencia a la ciudadanía cuyos principales  ingredientes activos son los recortes sociales y la disminución de las remuneraciones salariales,  se escuchan y leen declaraciones  que demonizan o cuestionan  el empleo estable con el argumento de que acaba resultando demasiado aburrido y perjudicial para la realización personal, y se eleva el porcentaje de familias que no disponen de recursos para llegar a fin de mes.   ¡Qué error en los pronósticos, qué ingenua quimera o  qué timo colectivo!

El zoo humano

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En septiembre del pasado año los medios de comunicación daban cuenta de que, aludiendo al incumplimiento de la legislación comunitaria en materia de atención a los animales,  la Comisión Europea había  reprendido a nuestro país por las anomalías detectadas en el  funcionamiento de  distintos zoológicos repartidos por la geografía española.  Siendo la preocupación por el bienestar de los animales un  síntoma de sensibilidad y respeto hacia la vida de nuestros compañeros de viaje en el planeta,  resulta  paradójico, desalentador y desconcertante que no exista la misma inquietud política ante la merma progresiva de las condiciones de vida de la mayor parte de los seres del zoo humano

lunes, 2 de abril de 2012

Los deberes

Magazine (La Vanguardia)>cartas del lector

Los deberes escolares son una cuestión que suscitan no pocas preocupaciones y/o controversias  entre alumnos, padres y profesores en la etapa de la educación obligatoria, tal como se pone de  manifiesto en el artículo “La clase en casa” de la sección Psicología (Magazine del 18/III/2012). Por lo observado en el tiempo a través de nuestra hija, en mi opinión, pienso que en este tema entran en juego múltiples factores como, por ejemplo, las técnicas de enseñanza empleadas por los diferentes docentes en cada curso;  la coordinación existente en el equipo de enseñantes a la hora de realizar una distribución equilibrada de  las tareas, es decir, no estar tres o cuatro días sin nada y  después establecer simultáneamente una carga considerable de trabajos; la motivación, capacidad y responsabilidad de los chicos;  las actividades extraescolares llevadas a cabo o el apoyo brindado en el seno familiar.  Y, en el contexto económico y social del momento, ¿cuántas son las familias  que no están en disposición de ofrecer a sus hijos  los medios recomendados o necesarios (conexión a Internet, libros de planes de lectura o un entorno físico o emocional que propicie el estudio)  para desarrollar adecuadamente las tareas encomendadas en los centros educativos? Pocos o muchos, parece que los deberes continuarán siendo motivo de discrepancias.