miércoles, 13 de abril de 2011

La prueba de la infracción

El Periódico de Extremadura>Opinión>cartas del lector
El Comercio>Opinión>cartas del lector(19/04/11)

Si alguien decidiera tomar la iniciativa de poner en marcha una campaña dedicada a recoger firmas con el fin de solicitar la retirada de todas las cámaras destinadas a fotografiar a los vehículos que pasan los semáforos en rojo, no parece demasiado arriesgado pronosticar que tendría escaso recorrido o éxito social, ya que la responsabilidad de la mayor parte de la ciudadanía tiene más peso que la imprudencia o temeridad. En cambio, ¿qué sucedería si el objetivo de la misma es requerir a las autoridades competentes que no sólo envíen la notificación de la sanción, sino que adjunten la fotografía que dio lugar a la misma? ¿Por qué ciertos ayuntamientos no incluyen en el procedimiento de comunicación algo tan elemental como es la prueba de la infracción? ¿Es sensato y ajustado que los ciudadanos deban perder tiempo en acudir a la vía de la reclamación y, además, pagar tasas por una simple fotografía que podría haber sido facilitada en la primera correspondencia? Si el sistema de detección y captación de la imagen es automático, ardua o imposible tarea parece ser la de conseguir anular una multa tras avanzar unos metros y pasar un semáforo ante el cual estábamos parados, aunque la acción hubiera tenido lugar para dejar libre la calzada cuando un vehículo de emergencia lo requiere. Por cierto, no escribo desde el rencor, pues hasta ahora nunca he sido sancionado por tal motivo.

domingo, 10 de abril de 2011

Tácticas comerciales

El País Semanal>cartas del lector

Mientras leía el artículo de Maruja Torres titulado Los agresivos ineficaces (20 de marzo) tuvo lugar un fenómeno ingobernable: mi mente comenzó a dibujar con trazo grueso el logotipo de una conocida compañía de telecomunicaciones. Ello no fue motivo para sentir inquietud o desasosiego, pues era consciente de no estar poseído, aunque recordar el pertinaz hostigamiento telefónico al que fuimos sometidos hace unos meses tampoco resultaba ser una sinsación agradable. Es decir, las innovadoras tácticas comerciales empleadas por la empresa con el fin de captar clientes obtuvieron el resultado inverso al esperado, ya que no será fácil borrar las huellas dejadas por las molestias y la desconsideración.
Como indica la autora, no parece que semejantes modos sean muy acertados para firmar nuevos contratos, pero hasta que caen de la burra,¡menudo fastidio el que originan! En el catecismo de la codicia no se hace alusión alguna a  conceptos como respeto, intimidad, derecho u honestidad.

jueves, 7 de abril de 2011

Las cuentas

La Voz de Asturias>Opinión>cartas del lector
El Comercio>Opinión>cartas del lector(09/04/11)


Que los tribunales de justicia condenen con relativa frecuencia a una empresa o profesional por irregularidades cometidas en el ejercicio de sus competencias, no suele proporcionar prestigio ni ser la mejor carta de presentación para abrir puertas en el mercado.  ¿Inspira confianza un taller de vehículos, dentista o electricista con distintas sentencias a sus espaldas? En cambio, en el sector de los medios de comunicación se da un fenómeno curioso, pues acumular condenas por injurias, intromisión ilegítima en el  honor,  vulneración de la intimidad…, puede incrementar el número de telespectadores, radioyentes o lectores y, por tanto, los perseguidos beneficios económicos. Ante la carencia de principios o ética profesional, lo valorable es el resultado positivo de las cuentas.  Si los pagos en sanciones son inferiores a los ingresos del negocio, ¿dónde está el problema para quienes abrazan semejante filosofía?  Y, ¿qué grado de responsabilidad tiene el público?

miércoles, 6 de abril de 2011

Emprender e innovar

El Comercio>Opinión>cartas del lector
El Periódico de Extremadura>Opinión>cartas del lector(07/04/11)
Diario Público>Opinión>cartas del lector(09/04/11)

En los últimos tiempos, términos como emprender e innovar son invocados desde la política como ingredientes imprescindibles para tratar de resolver la complicada situación económica y laboral que amenaza el bienestar de millones de ciudadanos, así como para mejorar la salud medioambiental del planeta. Pues nada, puesto que somos todo oídos, esperamos a que nos cuenten qué cambios tienen en sus programas para forjar un modelo social en el que la masa muscular del poder político no se merme y debilite de manera progresiva, mientras se incrementa y fortalece la de los especuladores económicos; donde la dinámica predominante no sean acentuar las diferencias sociales, sino moderarlas; donde la corrupción y el clientelismo sean prácticas inadmisibles e infrecuentes; donde el dinero de los contribuyentes sea gastado con transparencia, eficiencia y responsabilidad social; donde tenga más relevancia el futuro y calidad de vida de la población que los beneficios a corto plazo para repartir entre unos cuantos. Y es que una cosa es el avance y desarrollo del comercio y la tecnología y otra el progreso en materia de justicia social. Menos insultos, descalificaciones y ambiciones personales, y más medidas y propuestas políticas cuyo diana central sean los intereses del colectivo.

domingo, 3 de abril de 2011

Machismo y educación

Magazine (La Nueva España)>cartas del lector

Al dìa siguiente de leer el artículo de Ángeles Caso (20/03/11), en el que  reitera su enojo por los maltratos y los asesinatos de mujeres a mano de sus parejas o ex parejas, otra señora perió la vida en Granada tras ser agredida por su marido. Por desgracia, no hay indicios de que este sufrimiento vaya a cesar, pues sus raices se extienden por las entrañas de nuestra sociedad. Sin duda, los mecanismos de control, vigilancia e intervención para procurar seguridad a las mujeres amenazadas contribuyen a minimizar el número de atrocidades, pero ¿son suficientes para que estos hechos sean una excepción? Cuando nuestra hija tenía nueve años, nos comunicó su disgusto porque un niño de clase le levantaba la falda en el recreo, al subir las escaleras..., llegando al punto de rechazar estas prendas para ir al colegio. Al considerar que era inaceptable, tanto por las molestias cusadas como los precoces síntomas machistas, semejante comportamiento fue comunicado a quien estimamos oportuno, y la cuestión se resolvió. Sin embargo, algunas personas (entre ellas, mujeres) que tuvieron conocimiento del tema pensaban que era normal, algo que siempre había ocurrido: osea, se continúan alimentando desde la infancia la cultura que admite con naturalidad la falta de respeto hacia el sexo femenino.
Sin educación y cambio de esquemas, ¿hay solución?

viernes, 1 de abril de 2011

Lecciones de ética

El Comercio>Opinión>cartas del lector
El Correo>Opinión>cartas del lector

«Todo va a parar a los gitanos, inmigrantes y drogadictos: les dan trabajo, becas para el comedor, pisos, ayudas..., y los demás tenemos que pagar impuestos y callar». Al oír esto, la chica que atendía la frutería echó una discreta mirada a su alrededor, se dirigió a la clienta que había expresado tal opinión y, haciendo uso de la confianza que se dejaba entrever, la invitó a bajar la voz y a reflexionar un poco más antes de efectuar comentarios de esta índole, pues consideraba que, además de no ajustarse a la realidad, eran desacertados por juzgar indiscriminadamente a colectivos enteros. Dándole un giro al asunto, la aludida indica que ella también se lo tenía bien montado, ya que cada cierto tiempo cogía la baja laboral y así aprovechaba para trabajar los fines de semana en un restaurante, con lo cual disfrutaba de más tiempo libre y ganaba más dinero. Asombroso y lamentable, porque forma parte de nuestro panorama social y porque así nos luce el pelo.

martes, 29 de marzo de 2011

Gastos y guerra

Opinión A Coruña>Opinión>cartas del lector
Diario Público>Opinión>cartas del lector
El Montañes>Opinión>cartas del lector(30/03/11)
El Periódico de Extremadura>Opinión>cartas del lector(31/03/11)
La Voz de Asturias>Opinión>cartas del lector(04/04/11)

Que el coste económico sea la razón principal esgrimida para estar en desacuerdo con la participación de España en la guerra de Libia es algo que me ha dejado un tanto descolocado. O sea, si el país está en una situación boyante no hay problema en enviar tropas a intervenir en conflictos armados, pero si la cosa está achuchada, mejor se ahorran los euros para otros menesteres. Siendo la guerra una manifestación extrema del triunfo de la sinrazón, no parece muy reflexivo que las dudas, discrepancias o inquietudes centrales al respecto sean los gastos, en vez de cuáles son las actuaciones más acertadas para evitar la propagación del terror, sufrimiento y dolor.
Ojalá que el pueblo libio alcance pronto un alto el fuego definitivo y sea capaz de concentrar sus esfuerzos en intentar dar respuesta a sus problemas y diferencias a través de las palabras y las urnas porque, sin duda, la sangre derramada en la arena del desierto y calles de pueblos y ciudades no es un fertilizante apropiado para fortalecer y mejorar la convivencia y cohesión, pero sí lo es para extender e intensificar el odio y enfrentamiento.

viernes, 25 de marzo de 2011

Efímera y no recuperable

Diario Público>Opinión>cartas del lector
El Periódico de Extremadura>Opinión>cartas del lector

Hasta hace pocos años buena parte de nuestro tiempo libre lo pasábamos en los parques infantiles a los que acudíamos con el objetivo de que nuestra hija se relacionara, corriera y desfogara junto a otros niños, pues siempre creímos que era algo adecuado y conveniente para su desarrollo y felicidad y, además, tenía unos beneficios colaterales apreciables, ya que el cansancio o agotamiento del día incrementaba sustancialmente las posibilidades de tener una noche más tranquila o apacible. Dado que la mayor parte de los hogares disponen de tan útil electrodoméstico como es la lavadora, y que la infancia es efímera y no recuperable, cuesta entender las actitudes que inhiben o limitan el juego y esparcimiento de los pequeños bajo el pretexto de evitar que ensucien la ropa. Salvo en contadas ocasiones, si los niños vuelven a casa hechos un pincel, ¿es un síntoma de haber disfrutado lo suficiente?

domingo, 20 de marzo de 2011

Tanto tienes, tanto vales

El País>Opinión>cartas del lector
La Voz de Asturias>Opinión>cartas del lector
El Correo>Opinión>cartas del lector(13/04/11)
Norte de Castilla>Opinión>cartas del lector(14/04/11)

Con el fin de proporcionar o dotar de cierto equilibrio a las reglas del juego que trazan los límites de la caza deportiva, la legislación prohíbe y sanciona el ejercicio de esta práctica cuando existan determinadas condiciones desfavorables para los animales como, por ejemplo, en el caso de incendio o al estar el suelo cubierto de nieve, ya que sus capacidades o posibilidades de defensa sufren una merma importante.
Estos últimos días ha saltado a los medios de comunicación la noticia sobre los controles policiales llevados a cabo en el entorno o interior de los centros de ayuda a las personas más vulnerables económicamente, donde hay una alta presencia de inmigrantes por haber sido golpeados con mayor fuerte por la crisis. En ocasiones, el ser humano parece quedar en una posición de desventaja social frente a los animales. Generalmente, tanto tienes, tanto vales.

Refarfiau

Magazine (La Nueva España)>cartas del lector

"Ahora estáis refarfiaos, como tenéis de todo y no sabéis lo que es pasar necesidades..." No sé cuántas veces escuche salir este reproche de la boca de mis padres cuando, por ejemplo, decía que no me gustaba una comida o me quejaba por estar aburrido mirando a través de la ventana en una fría y lluviosa tarde de invierno. Pues bien, pasados más de treinta años, en ocasiones y como si de un loro se tratara, oigo mi voz repitiendo la vieja cantinela a una adolescente que pone cara de flipada. Ello, quizás responda a una cuestión de inercia educativa o, simplemente, a la toma de conciencia sobre las penurias económicas y la vulneración de los derechos fundamentales que padecen millones de seres humanos en el planeta, pero no a la experiencia personal pues, por fortuna, nunca me he acostado con el estómago vacío y la mayor parte de mi vida ha transcurrido bajo unas condiciones sociales que se parecen muy poco a las que tuvieron nuestros padres y abuelos.
Al leer en el Magazine del 27 de febrero que el diseñador John Galliano nació en Gibraltar en 1960, que sus lugares de residencia han sido básicamente Londres y París y que la colección de modelos presentada en su desfile de fin de curso estaba inspirada en la Revolución Francesa, y tras salir a la luz pública el lamentable suceso que protagonizó recientemente en la capital de Francia y que motivó su despido de la firma Christian Dior, uno se pregunta si este señor estará saturado o cansado (en Asturias, refarfiau) de la libertad y democracia.