lunes, 18 de octubre de 2010

Una vieja receta

La Voz de Asturias>Opinión>cartas del lector
El Comercio>Opinión>cartas del lector(19/10/10)
Diario Público>Opinión>cartas del lector(19/10/10)
El Correo>Opinión>cartas del lector(27/10/10)

El Sr. Gerardo Díaz Ferrán ha declarado que la única solución para resolver las dificultades económicas de España está en trabajar más y cobrar menos, pero a quiénes se refiere: ¿A los infatigables señores que ingresan enormes sumas de dinero con una buena jugada del suelo? ¿A los jóvenes mejor preparados o cualificados de la historia de España que trabajan por salarios que, prácticamente, no cubren el importe de la letra de una vivienda? ¿A los amantes de yates, mansiones, casinos, viajes y fiestas? ¿A las perezosas internas del hogar que ganan 600 euros mensuales por estar disponibles 24 horas diarias para satisfacer las necesidades ajenas?
Pluralizar no es ecuánime ni acertado, y la merma generalizada de las condiciones laborales de los trabajadores no aporta entusiasmo, eficiencia, innovación, competitividad y riqueza a nuestro País.

¿Desfachatez o desconcierto?

El Periódico de Extremadura>Opinión>cartas del lector

La estética adoptada por autoridades o personas famosas no son asuntos que formen parte de mis preocupaciones, curiosidades o desvelos, pero hay noticias que, debido a su repercusión en los medios de comunicación, es improbable que pasen desapercibidas. Aunque, lo realmente llamativo no es la banalidad de su contenido, sino la incongruencia mostrada por muchos de sus autores o mensajeros.
Es posible leer o escuchar comentarios críticos o malintencionados sobre, por ejemplo, la calidad o marca de la ropa utilizada por la princesa de Asturias, así como si ha repetido vestido en dos eventos distintos, y a continuación, las mismas voces pueden portar el disfraz de la sensibilidad medioambiental para realizar llamamientos a la sencillez, austeridad y al consumo responsable y moderado. ¿Será una cuestión de desfachatez o de desconcierto?

sábado, 16 de octubre de 2010

Concienciación e implicación

Diario Público>Opinión>cartas del lector

Con la intención de concienciar a los ciudadanos acerca de la necesidad de hacer un uso racional del Sistema Nacional de Salud, el Ministerio de Sanidad espera que las comunidades autónomas pongan en marcha la denominada factura en la sombra, en la que se informa al usuario de la sanidad sobre el coste de los servicios ofrecidos.
No tengo objeción en recibir semejante documento, aunque sería deseable que, en la medida de lo posible, se realice a través de correo electrónico para evitar gastos.
Sin embargo, sí tengo dudas respecto al calado del mensaje en las personas con escaso o nulo reconocimiento y aprecio hacia los bienes públicos, pues el respeto por el bien común no suele adquirirse de adulto a través de una factura simulada, sino con una educación cívica desde edades tempranas que, por supuesto, tendrá poco éxito si no va acompañada con hechos, con el ejemplo de padres, familiares, profesores, políticos, etc.
Si hay un determinado número de personas que abusan de la gratuidad del sistema sanitario, quizás sea oportuno establecer algún mecanismo disuasorio para quienes cometan excesos injustificados. Pero en la optimización y eficiencia de los recursos, ¿no es necesaria la concienciación e implicación de todos los protagonistas: gestores, profesionales y pacientes? Una silla con dos patas no se sostiene.

martes, 12 de octubre de 2010

Desatención

El Periódico de Extremadura>Opinión>cartas del lector
La Voz de Asturias>Opinión>cartas del lector/13/10/10)

Parece ser que, cuando el deseado y esperado rescate de los 33 trabajadores atrapados en una mina chilena sea una realidad, algunas empresas u organizaciones privadas tienen previsto ofrecerles dádivas e invitaciones que contribuyan a mitigar o compensar la desgracia padecida. Independientemente de los intereses u oportunidades colaterales que pudieran esperarse con estas acciones, cualquier ayuda económica será bien recibida, pues las noticias que llegan también informan sobre las protestas llevadas a cabo en las calles por el resto de la plantilla de la compañía minera debido al impago de sus nóminas.

Ante la insensibilidad y desatención mostrada por los propietarios de la mina, no estaría mal que las muestras de generosidad o altruismo alcanzaran a todos sus compañeros, ya que, al fin y al cabo, podrían haber sido ellos los encerrados bajo tierra.

lunes, 11 de octubre de 2010

Los pequeños gestos

Norte de Castilla>Opinión>cartas del lector

Lamentablemente, las cuestiones relacionadas con la honestidad, lealtad, responsabilidad o justicia social parecen pertenecer al mundo de la fantasía o del inocente idealismo, pues un atributo recomendable o esencial para ´hacerse un hueco o triunfar´ en una realidad donde la ética y la nobleza no aportan poder adquisitivo es el mimetismo, es decir, tener la capacidad de adaptarse al entorno aplicando las dosis de adulación, hipocresía, ruindad o insensibilidad requeridas. De qué sirve que no lo haga yo si lo hacen otros o, el que sea tonto que espabile, son argumentos o coartadas que actúan como lubricante de una sociedad desenfocada y corrompida por la ambición materialista.
Ante los problemas medioambientales que tenemos y que se avecinan, parece incuestionable que será imprescindible introducir cambios en los actuales modelos de crecimiento, así como crear una concienciación colectiva de racionalidad y moderación consumista; de ahí el conocido lema: Los pequeños gestos son los que cuentan. Y, ante los problemas sociales derivados del incremento actual de las dificultades y desigualdades económicas, así como del que se atisba de cara al futuro, ¿qué reformas políticas deberán adoptarse para corregir la situación que amenaza seriamente con dilapidar el estado del bienestar de millones de familias? Por supuesto, también en esta materia son importantes los pequeños gestos, las conductas personales.

sábado, 9 de octubre de 2010

Difícil encaje

El Comercio>Opinión>cartas del lector
Diario Público>Opinión>cartas del lector(13/10/10)

Evidentemente, ningún bálsamo disculpatorio de la farmacia política es capaz de aliviar el dolor causado al recibir un rodillazo en los genitales, y, excepto para los seguidores más incondicionales, tampoco para evitar la reprobación social de conductas violentas, inadmisibles y nada ejemplares de quien ostenta la Presidencia de un país. Hay comportamientos que no sólo cultivan la depreciación o el descrédito personal, sino que sus efectos pueden propagar la desconfianza o sospecha hacia las formas o el proceder de un gobierno. Es tremendamente complicado encajar ciertas actitudes en el puzzle del razonamiento y el respeto.

Viaje al pasado

La Voz de Asturias>Opinión>cartas del lector

Un 4,2% fue el incremento aplicado al recibo de la contribución urbana del año 2007, un 8,6% al del 2008, y ahora ha llegado la notificación correspondiente al 2010 con un importe que es un 9,3% superior al del 2009; en definitiva, en tres años la subida de este impuesto ha sido de un 23,8%.
En el mismo período de tiempo, la pensión de viudedad que tiene que hacer frente a este gasto ha experimentado un incremento del 7,6%; es decir, de 712 pasó a 766 euros. Y, lamentablemente, no se trata de un hecho aislado, pues la progresiva pérdida de poder adquisitivo queda de manifiesto al establecer la comparación con otros productos o servicios básicos como, por ejemplo: la cuota de la comunidad de vecinos para afrontar los gastos ordinarios del edificio tuvo un aumento del 17%.
O sea, las políticas económicas predominantes en España, y todo indica que también en la Comunidad Europa, parece que han tomado un rumbo inequívoco: sacrificar el bienestar de millones de ciudadanos para satisfacer la ilimitada voracidad y codicia de unos pocos.
Están introduciendo a la mayor parte de la sociedad en la máquina del tiempo con el propósito de que viajemos al pasado, y encima debemos pagar el precio del billete.

lunes, 4 de octubre de 2010

Responsabilidades compartidas

La Voz de Asturias>Opinión>cartas del lector
El Periódico de Extremadura>Opinión>cartas del lector(06/10/10)
Diario Público>Opinión>cartas del lector(09/10/10)
El Comercio>Opinión>cartas del lector(10/10/10)

Viendo la cantidad de personas que realizan sus labores prescindiendo u obviando las más elementales normas de seguridad, no es de extrañar el goteo de noticias que dan cuenta de los accidentes de trabajo ocurridos como consecuencia de la caída desde superficies a distinto nivel, es decir, desde alturas. Lo realmente asombroso es que, con una legislación explicita en materia de prevención de riesgos laborales, con considerables recursos destinados durante años a la formación e información de trabajadores y empresarios en este campo, y siendo conscientes de la gravedad de las lesiones que pueden producirse en este tipo de accidentes, aún exista una considerable distracción, imprudencia, connivencia o negligencia al respecto.
Los empresarios tienen la obligación de proporcionar o procurar un entorno de trabajo seguro; las administraciones públicas deben coadyuvar, controlar o sancionar con el propósito de disminuir la siniestralidad laboral; y los trabajadores debemos emplear el sentido común, así como seguir las recomendaciones o respetar las medidas de seguridad requeridas, pues no acudimos al trabajo para perder la vida.

domingo, 3 de octubre de 2010

Cine español en televisión

El Correo>Opinión>cartas del lector
El Periódico de Extremadura>Opinión>cartas del lector(28/09/10)

Según datos aportados por directivos de Televisión Española (TVE), los dos canales de la televisión pública emiten aproximadamente el 90% del cine español visto en todas las cadenas de ámbito estatal, es decir, las cadenas privadas sólo televisan una de cada diez producciones españolas. Sorprende conocer, y no por ser este un momento de especiales dificultades laborales y económicas para el país, la escasa colaboración y contribución de las mismas para difundir, impulsar y fortalecer la cosecha nacional de la industria audiovisual.

Aparte de dedicar un porcentaje considerable del espacio televisivo a la promoción de personas y conductas que, obviamente, no son paradigmas del trabajo y esfuerzo ni de la reflexión y el respeto, ¿no habrá posibilidad de hacer un hueco para introducir en las pequeñas pantallas algo nuestro hecho con arte y esmero? Además, seguro que muchos profesionales del sector del cine estarían agradecidos, pues también sería conocido su trabajo; de la vida privada ya se encargan los programas de chismorreo.

viernes, 1 de octubre de 2010

Fugas sin tratamiento

Diario Público>Opinión>cartas del lector
La Voz de Asturias>Opinión>cartas del lector(03/10/10)
Norte Castilla>Opinión>cartas del lector(04/10/10)

Hasta no hace mucho tiempo el común de los mortales solía escuchar, leer o emplear la palabra fuga en contextos que, habitualmente, hacían referencia a escapes involuntarios de productos peligrosos como consecuencia de un accidente, a la pérdida de agua detectada por el vecino de abajo, a la huida improvisada o planificada de personas con llamativos trajes a rayas... Sin embargo, el abanico de acepciones parece haberse ampliado, y ahora es término también es usado para anunciar otra clase de problemas: la fuga de capitales y cerebros financieros.
Si bajo el deber de velar por la seguridad y salud de los ciudadanos, los gobiernos y administraciones públicas establecen normativas que tienen el objetivo de evitar o minimizar los vertidos incontrolados y los daños que puedan derivarse de los mismos, ¿por qué no se toman o implementan las medidas preventivas necesarias para reducir, obstaculizar y controlar las fugas de dinero que causan daños en la calidad de vida de las poblaciones? ¿Por qué algunos cerebros están tan cotizados a pesar de ser los artífices de sistemas económicos que deterioran el bienestar de millones de familias y condenan a la precariedad a un enorme número de jóvenes con gran capacidad y brillantes expedientes académicos?
Demasiadas cumbres internacionales, para tan escasos resultados.