miércoles, 9 de junio de 2010

Llamada a la sensatez de la Unión Europea

Diario Público>Opinión>cartas del lector
La Voz de Asturias>Opinión>cartas del lector
La Comisión Europea ha solicitado a los sindicatos que comprendan y acepten las medidas de ajuste y recorte llevadas a cabo por los gobiernos de los países europeos, indicando que son necesarias para recuperar la confianza, el crecimiento y la creación de empleo. Es evidente que un clima de crispación y tensión social no es lo deseable para resolver una situación como la actual, aunque la ausencia de decisiones políticas comunes para que también arrimen el hombro aquellos que más responsabilidad han tenido no contribuye a rebajar o aliviar el nivel de indignación, desencanto o enojo de la población. ¿Es esta la Europa de los ciudadanos, la que reduce el campo de juego a los débiles mientras ofrece holgura a los fuertes?
Sería acertado e importante que la llamada a la sensatez y las acciones de Bruselas se hagan extensivas en todas las direcciones y, cómo no, que desarrollen con mayor eficiencia su trabajo, pues, ¿qué se hizo para prevenir y evitar la tormenta internacional que se estaba gestando? ¿Cómo es posible que con tantas personas (bien retribuidas) trabajando en las instituciones europeas, no se descubriera el problema que existía en las cuentas de algunos países?

lunes, 7 de junio de 2010

Confusión

Lne.es » Cartas de los lectores

Hace unos días escuché decir a una persona que, sin la menor duda, el mejor compañero de trabajo que tuvo durante los cuatro años que ejerció como vigilante de seguridad había sido un perro que le acompañó en sus últimas jornadas laborales, y resaltaba la fidelidad y obediencia mostrada en todo momento sin titubeo alguno; la opinión del can acerca de tan entrañable relación es desconocida.
Me llamó la atención esa mención a la obediencia como virtud destacable y valorable a la hora de establecer una clasificación de los buenos o malos colegas de faenas, pues es de suponer que esta idea no sólo se circunscribe al ámbito laboral, sino que es un enfoque que incide o abarca la vida en general. Ello indica que la unidad de medida empleada por algunas personas para cuantificar la idoneidad o deficiencia del prójimo, es el grado de acatamiento, cumplimiento y docilidad demostrado hacia sus deseos. Y, ¿en qué lugar u orilla quedan los intereses del otro?
Es un craso error confundir la amistad, lealtad, colaboración, educación o compañerismo con la mansedumbre o sumisión, así como a las personas con los perros.

sábado, 5 de junio de 2010

Amistad e interés

La Voz de Asturias>Opinión>cartas del lector

¡A ver con quién te juntas! Aléjate de las malas compañías! ¡Expresiones como estas no tienen fecha de caducidad, son oídas al ejercer de hijos y pronunciadas al actuar como padres. Y, en el ámbito de las relaciones políticas internacionales, cómo se evalúa, juzga o discrimina quiénes son las amistades recomendables?
En función de los intereses, los criterios o principios pueden ser muy flexibles y adaptarse al terreno o ambiente circundante.

martes, 1 de junio de 2010

Progreso tecnológico e involución intelectual

Diario Público>Opinión>cartas del lector

En el Salón Internacional del Automóvil Ecológico y de la Movilidad Sostenible celebrado en Madrid, los fabricantes han presentado los vehículos del futuro inmediato, desarrollados y dotados con tecnologías más avanzadas y respetuosas con el medio ambiente.
En contraste al ambiente de modernidad e innovación ofrecido por el sector, la presencia del reflejo o imagen de la involución intelectual, de la resistencia al cambio: chicas armoniosamente proporcionadas (detalle apreciable porque, eso sí, no portaban burkas) posando sonrientes al lado de los novedosos modelos.
Signos culturales de los que no es para estar orgulloso y que, además, invitan a la confusión, pues ciertos individuos tienen gran dificultad para entender el concepto de propiedad. Y, precisamente, semejantes escenas no favorecen o ayudan a comprender que las mujeres y los automóviles no son comparables.
Para empezar, hay que resaltar que ellas no son propiedad de nadie, y tampoco meros objetos de decoración.
Es evidente que el progreso de la ciencia y algunas ideas o prácticas sociales circulan por distintos carriles y a diferentes velocidades.

lunes, 31 de mayo de 2010

No generan euros

La Voz de Asturias>Opinión>cartas del lector

Existe preocupación por las cifras de fracaso y abandono escolar de nuestros menores, pretendemos que conozcan, comprendan y tomen conciencia acerca de la importancia que, con vistas al futuro, tiene la dedicación y el esfuerzo del presente, así como que sean cívicos y responsables, que estén motivados, etc. y, sin embargo, gran parte de los patrones y paradigmas del éxito o triunfo social son divergentes o contrarios a lo demandado: contar miserias, insultar o ejercer de mono de feria en programas de televisión se premia con sustanciosas sumas de dinero; desfilar por una pasarela de moda puede reportar muchos más ingresos económicos que salvar vidas en las urgencias de un centro hospitalario; jugando al fútbol es posible obtener un elevado reconocimiento público y, además, obtener en un solo año una retribución superior a la conseguida en toda la vida laboral por un profesor, científico, mecánico, ebanista o camionero. Bienvenidos sean los avances o mejoras que puedan llevarse a cabo en el sistema educativo con el objetivo de mejorar la calidad de la enseñanza, pero y qué ocurre con la cuestión de los valores, de la ética? Desgraciadamente, la realidad constata que estos aspectos tienen escasa relevancia en nuestro modelo de sociedad; no generan euros e, incluso, hasta suponen un freno.

sábado, 29 de mayo de 2010

El carné de conducir y los precios de las autoescuelas

Diario Público>Opinión>cartas del lector

Un estudio realizado por la Federación de Consumidores en Acción (FACUA) en 35 ciudades españolas sobre los precios de las autoescuelas revela que la diferencia entre las de distintas localidades puede llegar a ser de hasta el 240%. Asimismo, el importe entre centros de la misma ciudad puede alcanzar el 109% de diferencia, como sucede en Santander.
El informe no indica si unas imparten las clases teóricas en austeros barracones y otras en construcciones flamantes, si en algunas tienen vehículos de alta gama para las prácticas y en otras hay que empujarlos para arrancarlos, pero es de suponer que las circunstancias no difieran hasta esos extremos.
Y, curiosamente, al consultar los salarios medios y las tasas de paro de las urbes puede apreciarse que semejante disparidad tampoco puede atribuirse a estas variables. Entonces, ¿cómo se justifican estas diferencias? En el mundo aún hay muchos misterios sin resolver.

La carga de la sandez

Lne.es » Cartas de los lectores

Encontrar ahora restaurantes que ofrezcan en su carta el denominado menú de ejecutivo, es tan poco probable como ver en los escaparates de las tiendas pantalones con pata de elefante; como si de una moda se hubiera tratado, forman parte del recuerdo, del pasado.
Bajo la influencia de la fantasía económica vivida en tiempos recientes la sociedad estaba dando signos de una cierta pérdida del norte: el vocablo obrero comenzaba a ser sinónimo de irrelevancia o fracaso social, adquirir una vivienda de segunda mano no proporcionaba gran ilusión, tener un vehículo de diez años de antigüedad era motivo de comentarios, recomendaciones e, incluso, preguntas sobre semejante situación.
Para recorrer el sendero del progreso y la prosperidad es recomendable desprenderse de la mochila que contiene la pesada, molesta e inútil carga de la sandez.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Cuota de responsabilidad

La Voz de Asturias>Opinión>cartas del lector
En democracia los ciudadanos tenemos el derecho y la opción de exigir, apoyar, proponer, discrepar o criticar a los representantes políticos elegidos en las urnas porque, sin duda, las decisiones, acciones y gestiones llevadas a cabo van modelando o esculpiendo la cambiante figura de la sociedad.
En tiempos de adversidad económica y laboral como el presente el peso de la responsabilidad recae principalmente en los dirigentes políticos y, como es de esperar, la población dirige la mirada hacia los escultores demandando soluciones que encarrilen y alivien tal situación. Pero, sin tratar de desviar la atención o eximir las responsabilidades de los gobernantes, ¿qué grado de compromiso y colaboración debe de tener la ciudadanía? ¿Es solidario y adecuado disfrutar de una digna prestación social, pensión o empleo y chollear para quitar el trabajo a los autónomos o empresas que crean puestos de trabajo y pagan sus impuestos? ¿Es honesto fingir una dolencia física o psíquica para jubilarse por invalidez o prolongar una baja laboral mientras el resto madruga? ¿Es razonable quemar autobuses, contenedores o causar desperfectos en los bienes públicos? ¿Es cívico no dar u ofrecer factura y declarar una mínima parte de lo que se gana? ¿Es patriótico fijar la residencia en otro país con el único fin de ahorrarse un dinero?...
En mayor o menor medida, nadie está exento de una cuota de responsabilidad.

Imágenes cruentas

El Periódico de Cataluña>Opinión>cartas del lector
El Periódico de Extremadura>cartas del lector(30/05/10)

Si uno no vive en el desierto desprovisto de televisión, prensa y conexión con internet, es prácticamente imposible que no haya visto las imágenes del torero Julio Aparicio empitonado por el cuello.
Ciñiéndose a este caso, unos ciudadanos opinan que no es útil ni acertado que los medios de comunicación muestren reiteradamente los detalles de la cruenta cogida, arguyendo que recrearse con el sufrimiento del torero raya la inmoralidad y puede herir la sensibilidad de muchas personas. Otros piensan que puede ser hasta pedagógico y apropiado para concienciar y sensibilizar a la ciudadanía respecto de la conveniencia de poner límites al espectáculo de los toros, ya que –aun salvando la distancia entre las personas y los animales– estiman que el daño y dolor causados periódicamente a los últimos en las plazas de toros también es inadmisible e inaceptable, aunque su cotidiana divulgación no origine un remolino de la misma intensidad en las conciencias. Por otra parte, hay quien está a favor de exhibir y contemplar sin cautela alguna cualquier tipo de sucesos acontecidos en espectáculos y lugares públicos, independientemente de si el objetivo es informar u obtener audiencia.
¿Dónde está la frontera entre lo que es apropiado y lo que es inadecuado al evaluar el derecho de informar y ser informado?

lunes, 24 de mayo de 2010

Autoridad pública

La Voz de Asturias>Opinión>cartas del lector

Hay ideas, sugerencias o solicitudes con una facultad de propagación entre las personas o colectivos similar a la de las ondas producidas al arrojar una piedra en las aguas de un estanque. Debido a los violentos comportamientos que protagonizan determinados alumnos o sus padres hacia los profesores, se ha propuesto que el colectivo tenga la consideración de Autoridad Pública. Ahora, los examinadores de tráfico para la obtención del permiso de conducción reivindican un tratamiento similar, pues hay algunos ciudadanos asilvestrados proclives a mostrar su desacuerdo con el resultado de las pruebas a través de la agresión, de conductas repudiables. Los próximos quizás sean los conductores de autobuses, ya que también pueden verse inmersos en incidentes al llamar la atención a cualquier "modélico" pasajero; también podría trasladarse a los funcionarios que tienen el desagradable cometido de comunicar a los ciudadanos la denegación de las prestaciones sociales solicitadas, o... ¿Elevar y extender el grado de protección jurídica evitará o finalizará con las actitudes violentas? Y, ¿qué ocurre con los trabajadores del sector privado que están de cara al público y desarrollan tareas susceptibles de causar ofensa? ¿No son suficientes los mecanismos o recursos existentes para disuadir y sancionar a las personas con escasa capacidad de civismo y razonamiento?; otra cuestión es si se aplican diligente y adecuadamente.
Desconozco si es preciso o imprescindible realizar ampliaciones o reformas en las leyes dirigidas a la prevención de estas contingencias, pero si flojea la educación, concienciación y el respeto social y la precariedad económica alcanza a muchas familias, difícilmente podrá alcanzarse el objetivo.